lunes, 2 de marzo de 2015

YO NO SOY MARINERO AL USO



Yo no soy marinero al uso


Yo no soy un marinero como otro cualquiera;
nunca lo he sido.
Ni anduve por el mar bebiendo olas tan siquiera,
meciéndome en ellas ni su, me ha estremecido,
voz bolinera.
No soy de esa gente que el salitre tanto entiende
y que ha vivido
asidua oliendo en ese aire grueso que es el duende
de la singladura que amanta un térreo olvido
que desatiende.
No he ido en esa nave que el viento navegara
bamboleante,
ni quise ser grumete que presto se alistara
a beber la sal del agua y creerse almirante
de faz preclara.
No herí en mi senda mar alguno, ni al abordaje
vi su embeleso,
ni he sentido la pena de Alberti: el blanco traje
que en su marinero cántico nunca hizo el viaje
de sal obseso.
Porque no soy ese, ni marinero es mi aliento
que va al socaire
de agua embravecida, en calma, o engarzada al viento,
yo no navego así, navega mi pensamiento
bogando el aire.

viernes, 27 de febrero de 2015

SOBRE UNA REFLEXIÓN



“La persona amable es esa que, a cambio de nada, nos ofrece terrones de azúcar para que se diluyan dentro de nuestras ilusiones”


Hay gente que va dando terrones de azúcar,
del mismo modo que el aire regala una caricia
o que un puerto sonríe al barco que se acerca.
Hay gente así, mesando los cabellos de los otros
con los dedos hechos de sonrisa y fantasía.
Hay gente tan sensible y tan amable
que en vez de cortar flores, planta flores,
no en los jardines donde tantas nimban,
sino en el páramo triste de un infeliz retiro.
Hay gente que no mira lo que guarda dentro
porque más le place la lisura que ofrece:
una mirada, un guiño, un gesto, una sonrisa,
que, cual aves de presa, se posan en el alma
de quien guarda, en sus gajos, desencantos.
Hay gente que va dando terrones de azúcar
para endulzar el sinsabor de la melancolía,
donde el sol de la mañana sea sol en la mañana
y los anocheceres soplen besos tan límpidos
que, como azucarillos, convenzan a lo amargo.

martes, 24 de febrero de 2015

CAUTIVIDAD


Cautividad

Vivo en mí, sabedor de que me muero
y no muero sabiendo que en ti vivo,
mas, no besar tus labios sólo quiero
pues algo, sabes bien, llevas cautivo.

De ese placer jugoso no exonero
al ensalmo de un beso primitivo.
Quiero hurgar el sabor de ese misterio
que duerme en lujurioso monasterio.

viernes, 20 de febrero de 2015

COMPROMISO


Compromiso

En almas rotas pongo el pensamiento
de corazones en arpas que gimen,
mi voz está hecha de notas que rimen
con desdichas soñando aliviamiento.

Busco hacer de mi pluma el instrumento
que ofenda a la tristeza y ser el crimen
complaciente, desangrador del himen
de todo cuanto engendra sufrimiento.

Grita mi verso un llanto de emociones
que este corazón a otros corazones
cobija como a hostia la patena.

Loa mi pluma al alma dolorida
y lo mismo que al himno de la vida
va en su palabra un grito por la pena.