domingo, 12 de enero de 2014

INDOLENCIA








INDOLENCIA

Yo me senté a esperarla, a que viniera
con su sonrisa fácil, satisfecha
de regalarme ya la vida hecha
hilando plenitud a su manera.

Me aposenté en sólo desearla,
calmada la pose, anhelante el gesto,
perenne al trasluz de la prisa, opuesto,
a fin de recibirla y festejarla.

Una vida entera así, diluyendo
cada tempo de espera en lo distante
que trajese a mi lado al bienandante
y abrigara mis ansias con su atuendo.

Hoy veo la actitud inoportuna
de enarbolar, igual que tanta gente,
la idea de no dar un paso al frente
esperando a que llegue la fortuna.

Así es todo, y más en el amor... pues como un potro
veloz, hay que ir al galope sin compás de espera,
yendo como loco detrás de aquel a quien se quiera
o en el camino por donde viene a ti, surgirá otro.



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