jueves, 1 de agosto de 2013

SUSURROS DEL DUENDE. NÚMERO XXVI








¡Cuán insoportable llega a ser un estrépito de silencios!


Oigo tu voz ya un poco lejos.
Sé que alguna vez dejaré de escucharla para siempre.
De hecho ya percibo las voces de otras, confusas y distantes
¿Qué pasará cuando sean tan reales como lo fue la tuya?


Los cantos de sirena son suaves brisas que inadvertidamente terminan apagando un corazón encendido.




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