viernes, 13 de septiembre de 2013

SUSURROS DEL DUENDE. NÚMERO CIII







Algunas veces percibo que me envenenas y me hechizas. Es la única forma de que acepte susurros en lugar de palabras.


Tus pupilas me sugieren tantas cosas, que tendría que pasarme una vida entera para interpretar las muchas sugerencias que tienen escondidas.



Me has cerrado, amor, las puertas de tu alma, con tal estrépito que aún siento en la mía los ecos que exhala la indeseada soledad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario