sábado, 21 de septiembre de 2013

SUSURROS DEL DUENDE. NÚMERO CLXIV








La imprudencia ha sido responsable muchas veces de grandes heroicidades. Cuando esto ocurre, esa palabra deja de existir como por arte de magia. 


Si no hubiese guerras, ¿qué sería capaz de idear el hombre para seguir destruyéndose?


La amistad es cosa de gigantes. No puede haberla entre personas que antepongan a ella sus menudencias.


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