sábado, 14 de septiembre de 2013

SUSURROS DEL DUENDE. NÚMERO CXVI










Permanecí dormido muchos años. Creí que vivía , pero soñaba. El despertar ha supuesto romper contra el suelo una bella y preciada pieza de cristal.



Odiar es escupir, insultar, agredir, matar con el pensamiento.



Ya se me fue media vida. ¿Quién me garantiza ahora la otra mitad?






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