sábado, 21 de septiembre de 2013

SUSURROS DEL DUENDE. NÚMERO CLXXV







El poeta suele comparar unos hermosos dientes con aquilatadas perlas, pero nunca insinúa que pueden terminar convirtiéndose en un armazón de porcelana.


 Hasta en el lobo puedes tener confianza. Pero no intentes transmitirle esa sensación a tu rebaño.


 

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