sábado, 14 de septiembre de 2013

SUSURROS DEL DUENDE. NÚMERO CXIX








No es útil ser rencoroso. En verdad el rencor debe estar arrinconado en un lugar oscuro y polvoriento del espíritu, ya que se trata de la consecuencia de inoportunas fruslerías. No está diseñado como respuesta al serio agravio, por el que siempre se pasa factura y al deudor no se debe permitir dejar de pagar la cuenta.



Me quejo constantemente de que me estoy haciendo viejo y, sin embargo, casi sin darme cuenta, hoy se me ha vuelto a ir otro día de las manos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario